Trabajadores descubren murales de los años 50 en el Puerto de Asunción

Progresivamente las pinturas que cubrieron por décadas las paredes del edificio, van cayendo y dejan ver las piezas artísticas que alguna vez formaron parte de la estructura.

La primera obra, se trata de “El Hachero” del ingeniero Adolfo Alberto Díez Gómez, que fue descubierta de manera accidental por trabajadores al demoler parte de la pared. Se presume que en el sitio existen alrededor de otras seis obras artísticas, las cuales se irán recomponiendo sucesivamente por expertos en materia de restauración, a medida de avancen los trabajos, informó el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC).

Foto-MOPC

La recuperación y puesta en valor de estas pinturas murales existentes es fundamental, ya que se trata de obras con un valor histórico-artístico, que en su momento fueron muy destacadas en el conjunto estético del edificio y más importante aún por tratarse de trabajos de arte de autores renombrados y representativos, que marcaron una época de las obras plásticas del Paraguay. Para los expertos, es indispensable mantener y conservarlas, ya que formarían parte del acervo histórico- artístico nacional y como atractivo al público en general.

 

En la misma área, que antiguamente funcionaba como un salón de recepción de pasajeros también se encontraron antiguos carteles de bienvenida escritos en diferentes idiomas. Estos, estaban ocultos por un cielorraso que cubría completamente el techo de dicho espacio.

Foto-MOPC

La obra de restauración y puesta en valor del edificio histórico del Puerto de Asunción, desarrollada por el MOPC, dentro del programa de Reconversión Urbana, se encuentra a cargo de la empresa contratista ABH S.A. (Alberto Barrail e Hijos) mediante Licitación Pública Internacional (ID 348526) y demandan una inversión superior a los 22.000 millones de guaraníes.

 

Una vez culminada la obra, que ya se encuentra en un 80% de ejecución, la ciudadanía contará con un espacio patrimonial para visitas y recorrido donde confluye la memoria del río, ciudad y puerto, punto de la capital que busca convertirse en un polo de desarrollo urbano.